Un conejo está corriendo por la jungla cuando ve a una jirafa que está liando un churro de mota. El conejo se detiene y se dirige a la jirafa:
Amiga jirafa, no te fumes eso. Mejor ven a correr conmigo… ¡Ya verás que sano es!
La jirafa lo piensa y decide tirar el churro y se va detrás del conejo sude y sude; corre y corre. Los dos están corriendo por la selva, cuando descubren a un elefante a punto de esnifarse una raya de coca. El conejo se acerca al elefante y le reprende:
Amigo elefante, deja de meterte esa porquerÃa y vente a correr con nosotros. ¡Ya verás que bien te vas a sentir!
El elefante lo medita; tira su espejo con la raya y decide seguirlos. Están los tres corriendo como locos cuando, de pronto, se encuentran con un león que está a punto de inyectarse una dosis de heroÃna. El conejo se detiene y se arrima al león:
Amigo león, deja el pico y ven a correr con nosotros. ¡Ya verás lo bueno que es!
El león se aproxima al conejo y le pone una tremenda paliza que casi lo mata. Los otros animales, escandalizados, le reclaman:
¿Por qué has hecho eso? ¡El conejito sólo quiere ayudarnos!
¡Es que este méndigo conejo me hace correr como loco cada vez que se toma una tacha!