11
Mar
Dos locas conversan. Dice la una:
Por la mañana voy a la iglesia a rezar maitines. Después de desayunarme, rezo el rosario. A las doce voy a la capilla a rezar el ángelus, después de comer rezo el Ave MarÃa. A las seis voy a misa, me confieso y comulgo. Después de oÃr misa escucho la novena. Antes de acostarme rezo el rosario y una vez acostada rezo tres avemarÃas y cinco padrenuestros. Todo esto lo hago porque pienso que el alma es para el Cielo.
¿Y el cuerpo, qué?, pregunta la otra mariquita.
Al cuerpo que le den por culo, que para eso está.