27
Nov
Entra un hombre a la iglesia y se acerca al confesionario; el sacerdote al verlo llegar pronuncia:
Ave MarÃa PurÃsima. Dime hijo, ¿en qué te puedo ayudar?
El hombre, ni corto ni perezoso, le explica:
Pues, mire usted que yo querÃa un coche con ABS, bolsa de aire, cierres centralizados, tapicerÃa de cuero, llantas con rines de aluminio, y me han dicho que me acerque aquÃ.
Hijo, lo que tú estas buscando es un CONCESIONARIO, con C, responde el cura.