31
Dec
Entra un tipo a una pizzerÃa abrazando a dos chicas: a su derecha una rubia estupenda y a su izquierda una morena despampanante, y le ordena al dependiente:
Dos pizzas, por favor.
¿Familiares?
No, son putas pero tienen hambre.
Entra un tipo a una pizzerÃa abrazando a dos chicas: a su derecha una rubia estupenda y a su izquierda una morena despampanante, y le ordena al dependiente:
Dos pizzas, por favor.
¿Familiares?
No, son putas pero tienen hambre.