13
Sep
Un borrachÃn aborda un autobús de servicio público. Al momento de querer pagar, el conductor arranca y el temulento se va dando traspiés hacia atrás del vehÃculo. Luego, al enfrenar el camión, se desliza hacia delante, y asà durante dos Km. Al momento de bajarse el chofer le exige:
¡Oye, güey, págame!
Con voz tartajosa, el borracho reclama:
¿Por qué, pendejo? Si me vine caminando todo el trayecto.