26
Feb
Un septuagenario llega al hospital convulsionándose en una camilla; los enfermeros, corriendo, le gritan al médico de guardia:
¡Doctor, doctor es urgente!
El médico, impresionado por la escena, pregunta:
¿Qué le sucede al anciano?
Uno de los enfermeros responde:
Se tomó todo un frasco de Viagra.
El facultativo se alarma y ordena:
Viene intoxicado, necesita un lavado estomacal urgente.
No, trae quemaduras de tercer grado, asegura el enfermero.
¿Dónde?, pregunta extrañado el galeno.
¡En la mano!