25
Sep
En un viaje, aquel señor acertó a pasar por la ciudad donde estudiaba su hijo, al que estaba ansioso de ver después de tanto tiempo, y de quien se sentÃa muy orgulloso.
Tomó un taxi para ir a visitarlo a la casa donde vivÃa junto a otros compañeros. Llega a la casa y toca el timbre. Se abre una ventana del segundo piso y asoma la cabeza un muchacho:
DÃgame, señor.
¿Aquà vive Leovigildo Pérez?
SÃ, responde el muchacho, déjelo en la puerta, ahorita lo recogemos nosotros.