21
Oct
Estaba un borrachÃn afuera de su casa gritándole a la puerta:
¡Abracadabra! ¡Abracadabra!
En eso, pasa un policÃa y le dice:
Oiga, señor, ¿de veras cree que la puerta se va a abrir diciéndole abracadabra?
¡AchÃs! ¿A poco dije abracadabra? Perdón, me equivoqué…
Y entonces comienza a gritar:
¡Abre, cabrona! ¡Abre cabrona!