18
Sep
Una madre orgullosa y contenta con su hijo que jugaba beisbol, le gritaba:
¡Batea Coné! ¡Corre Coné! ¡Lanza Coné!
Llenas de curiosidad, las amigas fanáticas le preguntaron que de donde salió el nombre de su hijo.
Ella les explicó que al inscribirlo al registro demográfico el funcionario a cargo se resistió a inscribirlo Iduardo, como ella querÃa.
Cada vez que ella le decÃa que se llamaria Iduardo, él le contestaba: ¡Coné, Coné, Coné!