Cierto dÃa, se encuentran el Sol y la Luna, entonces el astro rey le suelta a nuestro satélite:
Adiós, puta Luna de mirada seductora.
La Luna se enoja y le reclama que por qué le dice puta. El Sol responde:
Porque sólo sales de noche y te la pasas de en cuarto en cuarto.
Pues mira, Solecito, si yo soy puta, tú eres bien pendejo, porque llevas siglos calentando a la Tierra y todavÃa no te las has podido coger.
Venancio le platica a Manolo muy angustiado:
FÃjate, Manolo, que siempre que bebo té me duele el ojo izquierdo, y si bebo mucho, el ojo derecho también.
A mà también me dolÃa antes, tal y como a ti te pasa en estos momentos, pero ya no, le contesta Manolo con seguridad.
¿Cuál fue el método que usaste para que ya no te doliera?, le pregunta con asombro.
Muy fácil, cuando termines de preparar tu té, quÃtale la cucharita.
Tres amigos están en el funeral de un compañero de trabajo. Uno de ellos, mirando al difunto, exclama:
Yo quisiera que cuando muera, la gente me mire y me recuerde por algo grande que haya logrado en la vida.
Es verdad, yo también quisiera que la gente me mirara y dijera: Fue un gran hombre y mejor amigo.
El tercero escuchaba atentamente a sus amigos sin hacer comentarios, lo que ocasionó la pregunta de éstos:
¿Y vos, qué te gustarÃa que dijeran?
¿De mÃ? A mà me gustarÃa que me miraran y dijeran: ¡Uy, mirá, parece que se está moviendo!
Un hombre se encuentra a un negro y le pregunta:
Oye, ¿cómo le hacéis los negros para follar tan bien?
Pues es muy fácil: la metes rápido, la sacas lento; la metes rápido, la sacas lento; la metes rápido, la sacas lento…
Total, llega la noche y el hombre hace el amor con su mujer. La mete rápido, la saca lento; la mete rápido, la saca lento; la mete rápido, la saca lento… Hasta que la mujer, complaciente, le suelta:
¡Cariño, follas como un negro!
Recientemente, se llevó a cabo una investigación mundial donde se solicitaba respuesta a la siguiente pregunta:
Por favor, ¿cuál es su opinión sobre la escasez de alimentos en el resto del mundo?
¡El resultado fue un fracaso!
Razones:
1. En Ãfrica nadie sabÃa que era alimentos.
2. En Europa Occidental nadie sabÃa que era escasez.
3. En Europa Oriental, nadie supo que era opinión.
4. En Argentina nadie entendió que era Por favor.
5. En los Estados Unidos nadie supo que era resto del mundo.
He aquà la respuesta a la pregunta: ¿Cuánto son 2+2?, según la profesión.
Ingeniero: 3.999989.
FÃsico: 4.0004 +/- 0.0006.
Matemático: Espere, sólo unos minutos más. Ya he probado que la solución existe y es única, ahora la estoy acotando.
Filósofo : ¿Qué quiere decir cuando dice 2+2?
Actuario: Defina las caracterÃsticas de la operación + y le responderé.
Contador: (Cerrando puertas y ventanas y preguntando en voz baja) ¿Cuánto quiere que sea el resultado?
Una pareja joven, con un niño de cinco años, estaba ya cansada de que el pequeño les interrumpiera en los momentos más inoportunos mientras hacÃan el amor. Al fin, al padre se le ocurre una solución:
Mira, Pepito, tu mamá y yo vamos a hablar de nuestras cosas aquà al lado, en nuestra recamara. Sé un niño bueno, asómate a la ventana y cuéntanos lo que ves, ¿s�
El nene comienza:
Hay una señora paseando a su perro. Un autobús rojo está pasando. Los vecinos de enfrente están teniendo sexo otra vez…
¿Cómo sabes tú eso?, gritan sus padres.
¡Es que su hijo pequeño también se está asomado a la ventana haciéndose pendejo como yo!
Un viejo y una jovencita se casan y se van de luna de miel. Como el viejo estaba ansioso, se apresura a refocilarse con la chica. Concluida la faena, se dirige a la joven:
¡De haber sabido que eras virgen, habrÃa ido más despacio!
Y si sabÃas que estabas tan apurado, ¡me hubieras dado tiempo de quitarme el panty antes!
Una gorda se encuentra en un baño público para damas pintándose en el espejo, cuando llega una hermosa pelirroja de ojos azules, delicada cintura y dentro de unos ajustados pantalones de cuero que se ve al espejo. Mientras la rolliza mujer observa tan escultural creación, la taheña murmura:
Gracias, Diet Coke.
La gordinflona se queda paralizada, con el lápiz labial en la boca, mientras ve salir a la tremenda pelirroja. Continua en su labor cuando entra una hermosa morena, dos veces mejor que la chica anterior y con un cuerpo escultural, delicado, cintura mÃnima, que se ve al espejo de arriba abajo y musita:
Gracias, Fattaché.
La regordeta se queda agarrotada, con el tubo de rimel a medio abrir, mientras ve salir a la tremenda morena. Continua pintándose, cuando entra una hermosa rubia tres veces mejor que la chica anterior, con cuerpo escultural único, piel suave, cintura ultra delgada, altas y delgadas piernas, todo un ángel. La chica se ve al espejo, se observa el delicado y bien formado bolsillo trasero de su pantalón y susurra:
Gracias, Silohuette 40.
La mofletuda mujer termina de pintarse y se alista para salir; se ve al espejo y lanza:
¡El coño de tu madre, Galletas Oreo!